Boda en Mas Montbrió Belvedere - Meri & Ricky

El pasado septiembre fue uno de los meses más especiales de mi vida. En uno de esos fines de semana que te cambian la vida, tuve la suerte de aparecer en la boda en el Mas Montbrió Belvédère en Tarragona para encontrarme con Meri y Ricky.

Siempre lo hablo con vosotros: las bodas de pocos invitados acaban siendo siempre un acierto. Meri y Ricky lo tenían muy claro: querían una fiesta. Una fiesta con amigos cercanos y familia. Un lugar íntimo donde todos pudiesen convertirse en una gran familia. Y así fue, dicho y hecho. Celebrar la boda en el Mas Montbrió Belvédère fue un acierto seguro.

Las bodas en Mas Montbrió Belvédère se vuelven íntimas. Una pequeña masía con un encanto especial, rodeada de olivos, viñas, campo. Toda ella adornada con referencias a la pasión que une a Meri y a Ricky: viajar. Por otra parte, las fotos de preparación de la novia se vuelven mágicas si se hacen entre libros en una pequeña biblioteca, y Ricky pudo compartir una cerveza con todos sus amigos momentos antes de la íntima ceremonia en el jardín.

La ceremonia fue una de las más emotivas que he podido presenciar, pero poco fue el tiempo que tuvimos que esperar para el cocktail lleno de bailes y gente que lo dio todo. Si a eso le sumas unos amigos que son más de cerveza que de protocolo, unas amigas capaz de lanzarte por los aires y música de fondo en cada momento, todo se vuelve incluso mejor.

Al atardecer, la cena tuvo lugar en el pequeño jardín exterior, música leve, ambiente íntimo, y muchas lágrimas. Una de las bodas más emotivas que he presenciado jamás. Y después, un baile al que todos se unieron, más lágrimas, carcajadas, y un no parar de emociones hasta casi el amanecer.

Yo recuerdo que me dolían los pies de bailar, la garganta de reírme y supe que jamás me olvidaría de aquel día.

Gracias, chicos.